Navegando por el río Duero - 4 fotos


Antonio Machado Ruiz.
ORILLAS DEL DUERO.
Soledades.

Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente,
lejos la ciudad dormía
como cubierta de un mago fanal de oro transparente.
Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.
Los últimos arreboles coronaban las colinas
manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas.
Yo caminaba cansado,
sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.
El agua en sombra pasaba tan melancólicamente,
bajo los arcos del puente,
como si al pasar dijera:
"Apenas desamarrada
 la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,
se canta: No somos nada. 
Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera"