Mariscada - Una vez al año, el marisco no hace daño


Un buen día de vacaciones, te levantas y meditas: Yo que soy de tierra adentro, puedo comer buen cordero, buen surtido de productos del campo y de la huerta, pero... ¿Y el marisco...?  ¡¡¡Hoy es el día!!! Te animas, y ¡Ale! a dar gusto al cuerpo y disgusto al bolsillo. Pero una vez en la vida, al jubilado no le hace daño.
¡¡Ah!! El vinito blanco que no falte. Si es fino... mejor.