Hernán Cortés - Medellín (Badajoz) su villa natal




MEDELLÍN Y HERNÁN CORTÉS.

Hernán Cortés nació en Medellín (Badajoz) el año 1485 y terminó sus días en Castilleja de la Cuesta (Sevilla) en 1.547.
Conquistador español de México. Pocas veces la historia ha atribuido al brío y determinación de un sólo hombre la conquista de un vasto territorio, en esta reducida lista se halla Hernán Cortés,  que siempre prefirió quemar sus naves a retroceder. Con escasos medios, sin apenas más apoyo que su inteligencia y su intuición militar y diplomática, logró en sólo dos años reducir al dominio español es esplendoroso imperio azteca, poblado, según estimaciones, por unos quince millones de habitantes.
Es cierto que diversas circunstancias favorables lo acompañaron, y que, llevado por la ambición y sed de honores y riquezas, cometió abusos y violencias (injustificables) al igual que otros conquistadores.
En 1.521, Hernán Cortés , al mando de un reducido grupo de españoles y de una coalición de pueblos indígenas, conquistó la ciudad de Tenochtitlan, poniendo fin al poderoso imperio azteca. Como todos los grandes conquistadores del siglo XVI, Hernán Cortés o era un recién llegado a las indias cuando emprendió la conquista del imperio azteca.
En 1.518, el hidalgo nacido en Medellín (Extremadura) hacía unos 33 años, se había convertido en un próspero encomendero militar, tras pasar siete años en La Española y ocho en Cuba como secretario del gobernador Diego Velázquez. Era también un gran conocedor del mundo indígena y no estaba menos curtido entre las trifulcas habituales entre españoles de indias, siempre deseosos de acrecentar sus patrimonios y enfrentado por el disfrute de las concesiones de indios y prebendas administrativas. Los españoles asentados en las islas del Caribe, habían establecido escasos contactos con el imperio más poderoso del continente, el azteca. Desde 1.515, dos expediciones habían bordeado el litoral mexicano, y en 1.518 Diego Velázquez encomendó una tercera expedición a su secretario, Hernán Cortés. Éste partió desde Cuba a finales de ese año. En los meses siguientes, desobedeciendo las órdenes del gobernador, convirtió lo que debía ser una misión exploratoria en una empresa de conquista de proporciones legendarias, que le permitió en poco tiempo hacerse con el dominio de un imperio poblado por más de 15 millones de personas.