Evolución de un nido de búho real en tres meses desde que nació el primer pollo- 5 fotografías


Búho real - Bubo bubo.

Hoy les voy a contar una experiencia que he tenido este año a lo largo de algunos meses en mis muchos paseos por esos senderos de los atractivos campos de Cáceres. Experiencia que no ha sido todo lo satisfactoria, (en cuanto a disfrute visual) que uno hubiera deseado, pero que ha terminado todo lo satisfactoria que se podía esperar, en cuanto a resultados, pero veamos un poco la evolución y algunas imágenes.


Búho en su nido incubando.

Una mañana cualquiera, junto a una vereda que utilizo habitualmente para mis paseos, noto que algo se esconde en el suelo, junto a una retama, movido un poco por la curiosidad me acerco con cuidado y no sin cierto recelo y... ¡¡¡SORPRESA!!! Descubro a esta hembra de búho real, mirándome un poco asustadiza en su nido. Rápidamente me retiro y la dejo tranquila para no molestarla, ya habrá otro día ocasión para ver cual es la situación de este encuentro.


Pasada una semana, vuelvo a pasar por el mismo sitio y me acerco a ver si sigue todo correcto, en el nido no está la madre, pero si veo, sin acercarme demasiado, un pequeño pollo de búho real que se mueve, como no está la madre, aprovecho para sacarle una fotografía (por supuesto sin flash para no dañarle ni asustarle) y marcho enseguida para no alterar sus sueños y evitar que la madre les deje.



A los quince días, de paso por el lugar, aprovecho para sacar otra fotografía rápida con el 200 y alejamiento de la zona, entre otras cosas para evitar ser visto y dejar rastro y huellas en el lugar.
Cuando llego a casa y meto las fotografías en el ordenador, me doy cuenta de que la madre búho no está, pero a los chicos, les ha dejado el desayuno en el nido. ( observen un ratón de campo al fondo del nido)



Ha pasado casi un mes y vuelvo al lugar del nido del búho.
Paso despacio, cámara en mano, y veo que están solos los pollos de búho, Repetimos la misma acción, foto rápida y alejamiento para no molestar ni dejar huellas.
En la próxima visita, aproximadamente a los dos meses, no están en el nido, y en principio pienso que han sido cena de algún depredador, con lo cual y en principio, me llevo una gran desilusión, pero se pasa pronto, pues veo a la madre que sale de unas matas y me acerco hasta el lugar, llevándome la grata sorpresa de que al menos uno de ellos vive y está, según se ve, muy bien alimentado. 
Decido no sacarle fotografía, pues para ello habría de utilizar el flash y podría dañar su agudeza visual.
Aunque sin foto final de búho joven ya bien cubierto, me quedé con la satisfacción de tener reportaje de tan maravilloso y entrañable acontecimiento y la grandeza de haber sido testigo del nacimiento, crecimiento y sobre todo, de saber que viven y podemos contar con al menos una más de estas maravillosas aves de hábitos nocturnos. 
El no publicarlo antes, ha sido debido a salvaguardar la posible ubicación del nido. No publicando, no corría riesgos de visitas molestas al sitio. Hoy están ya fuera y posiblemente a kilómetros del lugar de su nacimiento, de lo cual me alegro y puedo compartir con todos mis seguidores y lectores.