Cáceres y sus campos en primavera - Extremadura


Así es mi tierra. Roja como la sangre y bella como un paraíso. Regada con sudor labriego, de ahí el color rojo de la amapola que en ella gustosa crece para deleite del incansable peregrino que camina hacia Santiago cruzando tierra extremeña.¡¡Que la paz sea contigo, amigo caminante!!